Intento de Objetividad

propio

El dragón inmortal

Escrito por intentodeobjetividad 09-12-2015 en General. Comentarios (0)

En un rincón de alguna cordillera de cierto continente dentro de nuestro inmenso planeta está la prisión del gran Dragón. El mismo que hace miles de años atormentó a millares de pueblos y del que hablan todas las historias que conocemos.  Claro está que él no escupe fuego ni su tamaño se mide en kilómetros. Su naturaleza es mucho más terrenal de lo que actualmente pensamos aunque aún así es el terror hecho carne. La duda es obvia: ¿Quién o qué logró que la otrora temible bestia ahora sólo tenga fuerzas para sobrevivir?

Muchas leyendas lo son porque exageran y distorsionan un aspecto de la realidad, no tanto por su falta de sustento absoluto en ella. Nadie sabe exactamente qué ocasionó el ocaso del terrible monstruo pero la historia más creíble posee este desenlace. Todo terminó con una increíble tormenta que lo atacó peor que cualquiera de sus enemigos. Los poderosos vientos y los truenos fueron insoportables para el pobre dragón. El refugio de su sufrimiento fue la cumbre de la montaña más cercana al cielo. Allí paso la noche pero al día siguiente cuando quiso irse, a lo lejos escucho nuevamente el ruido de la tempestad. Una y otra vez sucedió lo mismo hasta que decidió permanecer inmóvil mientras ese estruendoso sonido siguiera. Pasaron meses, años y siglos pero nunca dejo de sentirlo.

La naturaleza es incontrolable pero puede ser encauzada. De esta forma, un poderoso mago logró detener al inmortal. Antes que él ideará su plan, todos habían querido resolver la duda ¿Cómo podía matarse a un ser que no muere? La pregunta era una contradicción en sí misma. El mago entendió que la solución era encarcelarlo pero ¿Cómo? ¿Qué cadenas podrían contra su destructora furia? Además ¿Quién tendría la valentía de vigilarlo? Rápidamente entendió qué debía hacer. Solo había que esperar el momento adecuado para ejecutar su ingeniosa idea. Le prometió al rey y al pueblo cumplir su misión sin necesitar otra cosa más que tiempo. El rey perplejo quiso saber el plan pero el mago se lo negó. En poco tiempo, el dragón desapareció de la faz de la tierra.

La bestia no tiene ninguna cadena que lo detenga ni ningún guardián que lo vigile. Al final,  las cadenas se oxidan y los guardianes perecen. Tiene una prisión eterna como él. La tormenta que lo asustó fue real pero la que cree ver cuando quiere alejarse de su refugio no. El mago solo necesitó unos días para librar a la tierra de su peor depredador. Ahora el mínimo susurro del viento provoca el máximo terror en el Dragón. No lo nota porque su propio miedo creó un mundo diferente al nuestro. Un mundo donde elige el seguro sufrimiento y no la horrenda expectativa. Un mundo donde es libre pero él mismo no se lo permite. Un mundo donde la soledad lo acompañará hasta el fin de los tiempos.


El Soñador (cuento fantastico propio)

Escrito por intentodeobjetividad 02-01-2014 en General. Comentarios (0)

Esta una reversion de un cuento que escribi hace el año pasado. Disfrutenlo.



El Soñador:

Las tierras del actual México fueron habitadas por multitud de pueblos indígenas. Los principales eran aztecas en el centro geográfico y mayas en el sur.  Tenebrosos relatos se transmitían de generación en generación entre las familias mexicas y la llegada del yugo español oscureció aun más estas leyendas. Cuando transcurrió esta historia, ya pasaron varios siglos desde la dominación hispana aunque sus resabios son aun visibles física y espiritualmente.

La llegada de un arqueólogo español al pueblo Mictlantecuhtli  conmociono a sus habitantes que convivían como si el tiempo no hubiera transcurrido. La vida del europeo estaba llegando a su ocaso después de haber recorrido innumerables sitios aunque sin descubrir nada de suma importancia. La visita a Mictlantecuhtli  sería el corolario de su larga carrera. En varios meses de inspección no descubrió ni un mínimo indicio que lo impulsara a iniciar una excavación más profunda.  Su voluntad estaba a punto de doblegarse pero una resplandeciente mañana encontró las ruinas de un antiquísimo pueblo. Allí, como si la diosa de la fortuna le hubiera sonreído, encontró un viejo papiro con letras  totalmente claras.  El valor de un hallazgo así era incalculable. El español se dedico durante incansables horas a traducirlo. Cuando lo hizo, la noche ya había dominado al cielo y decidió quedarse acampando cerca de las ruinas. Junto a una improvisada fogata leyó:

“Quiero dejar registro  del raro suceso que ocurre en mi pueblo que muchos consideran un castigo divino. Usualmente se lo llama  el “Soñador” pero ¿Quién o qué es el Soñador? Lo desconocemos, solo sabemos los efectos que produce en sus víctimas. Su ataque es  durante un profundo sueño donde muestra una situación que podría haber ocurrido realmente o que efectivamente sucedió pero de una forma distinta. Es un sueño corto, solo cuando el soñante recupera su lucidez total evidencia que el hecho es falso  e incluso allí le queda margen de duda. Este sueño inducido puede ser de distinta índole por ende puede provocar diferentes tipos de sentimientos en quien lo sufre. Principalmente los sentimientos buscados por el Soñador son los oscuros como el miedo, la angustia, la melancolía o la maldad. El ataque se ejecuta cada vez con más frecuencia y cada vez es más real y horrendo La línea entre ficción y realidad se hace tan fina que cuesta mucho diferenciar una de la otra. Cuando ya no es posible hacerlo, un manto de locura cae sobre la presa del demonio. Esto les sucede indistintamente a varios de nuestros habitantes. “El Soñador” ataca a los mejores y a los peores por igual y el número de afectados crece exponencialmente.  Nuestro pueblo parece estar condenado.

Recientemente llegaron seres parecidos a hombres pero blancos como la cal y revestido en una brillante coraza, montados sobre enormes perros. Nosotros creíamos que eran enviados de nuestro Dios, que algún día llegarían por Oriente, y los recibimos de una forma muy amable. Ellos repentinamente comenzaron a atacar a cualquiera que se les interpusiera en su camino hacia nuestro templo. Parecían invencibles. Con sus ligeras pero letales armas desgarraban las carnes de nuestros bravos guerreros como si fueran papel. Mientras escribo estas líneas, la salvaje y desigual lucha continúa en las calles y los impíos se acercan a nuestras reliquias sagradas. En solo cuestión de tiempo, nos mataran a todos y no quiero que mi pueblo quede profundamente envuelto en el olvido o… ¿en la locura?”


Cuando el español termino de leer, un voraz viento aparto al preciado papiro de sus manos. Quiso ir a buscarlo pero una repentina tormenta lo forzó a meterse a su carpa. Durmió allí pensando que su máximo sueño se cumpliría. Él quería quedar en la historia, no ser uno más.  Cuando despertó, las oscuras nubes de la noche anterior habían desparecido junto a sus increíbles hallazgos arqueológicos.