Intento de Objetividad

argentina

Fútbol y Política

Escrito por intentodeobjetividad 29-07-2016 en General. Comentarios (0)



El año pasado, muchos creyeron ingenuamente que la asunción del Gobierno de Cambiemos traería aparejado el famoso “diálogo y consenso”. Por lo menos, esa era una de sus promesas de campaña. Como se sabe, las pasiones no se apagan tan rápido y la grieta que divide kirchneristas de anti kirchneristas sigue presente. Peor aún,  se ahondó a niveles preocupantes. Aunque los sectores involucrados son minoritarios o eso me gustaría creer, eliminar esta división es una necesidad del Gobierno y  de nosotros como ciudadanos. Desde el fanatismo no se puede construir nada beneficioso para el conjunto del país.


En principio, es necesario que la política deje de ser un estadio de futbol y los partidos políticos sus equipos. Si queremos pensar en un equipo que este sea el celeste y blanco. Y que cada presidente sea un simple director técnico que no piense en el próximo campeonato sino en una construcción a largo plazo. El “largo plazo” es un concepto muy difícil para la dirigencia y para la sociedad actual que ve acelerados todos los tiempos. Como el DT piensa en el partido de la semana que viene, el político piensa en la elección del 2017.  Es sabido que los grandes países se construyeron, entre otras cosas, con políticas de Estado y no con gobernantes que quieren refundar el país cada década.


Otra consecuencia de esta “ futbolización” de la política es la visión maniquea del accionar de cada Gobierno. Hay que tratar de revalorizar los “grises” para no ver solo blanco y negro. Es verdad que la Justicia tiene muchas causas de corrupción kirchnerista y seguramente muchas terminen en condenas. Pero eso no puede significar que por esa razón, este mal estatizar  YPF  o  Aerolíneas o implementar la Asignación Universal por Hijo. Por otro lado, Macri tiene cuentas en paraísos fiscales pero eso no debería empaña el logro del gobierno de Cambiemos de la provincia de Buenos Aires implementando el boleto estudiantil gratuito.  La corrupción importa y debe ser juzgada. Sin embargo, las medidas que fueron un avance para el país deben mantenerse y reconocerse como buenas sin importar quien las haya ejecutado.


No nos conformemos con criticar y desacreditar a nuestros supuestos oponentes.  No disfrutemos más el sufrimiento del enemigo que nuestros aciertos. Este país va a avanzar cuando los errores ajenos  no sean los justificativos de los nuestros. Cuando las equivocaciones del otro no nublen sus aciertos. Cuando aceptemos que el otro puede tener la razón. Cuando disfrutemos el buen futbol más que los resultados de nuestro equipo.

La inevitable derrota kirchnerista en el ballotage

Escrito por intentodeobjetividad 28-10-2015 en General. Comentarios (0)


El dato mas relevante de la elección fue la derrota del peronismo en la provincia de Buenos Aires. Algo impensado hasta por el mas fanático y optimista militante de Cambiemos. Por primera vez desde el regreso de la democracia gana un partido, no tanto por su aparato sino por sus votos puros. Votos de gente común que no quiso que los gobierne el prepotente Anibal Fernandez. Nuestra democracia está  madura, ya no pesan los aparatos como antes. El pueblo elige sin miedo a que su postulante no tenga gobernabilidad.  Eso explica la derrota de muchos intendentes históricos que hace poco parecían todopoderosos.

Daniel Scioli está en una situación muy difícil. Tiene apenas dos opciones: la primera es sacarse la pesada mochila kirchnerista de encima. Debería dejar de hablar de pasado y hablar un poco más del futuro. La sociedad actual no es la misma que en 2007 o 2011, las flamantes clases medias tienen nuevas exigencias y ya no se ven representadas en el discurso oficialista. En los últimos años vimos como progresivamente el Relato se alejaba más y más de la realidad. El domingo pasado solo fue el culmine de ese proceso.  Scioli tiene que modificar y mucho los postulados del Gobierno si quiere que el votante independiente lo apoye. ¿Esto podría ser considerado una traición? Posiblemente sí pero si quiere ganar, tiene que hacerlo aunque tampoco eso le asegure el triunfo.

Otra opción que tiene Scioli, quizás la más honesta pero sentenciaría su derrota, es kirchnerizarse totalmente.  Es lógico que cuando la economía empieza a flaquear, aparecen en la mente del votante todo lo que ignoro durante años.  Ve la sangre de los muertos en Once, escucha el último aliento de Mariano Ferreyra y de los inundados de la Plata. Y así con innumerables situaciones que el oficialismo tiene en su haber. Si el domingo pasado podría resumirse en una frase, esta sería: "La gente está harta del kirchnerismo".  Macri logró sintetizar en su persona esta sociedad que pide cambio a gritos. Ellos no piensan en los 90, no les interesa qué es el neoliberalismo. Solo votan a quien a los representa mejor y el PRO lo hizo.

Para el ballotage está todo decidido. Simplemente con comparar las PASO con las generales vemos que hay un electorado que ya eligió.  Sin embargo, no puedo dejar de decir que Mauricio Macri es de lo más nefasto de la política. Es parte de la derecha más rancia y vacía. La derecha que prioriza el marketing por sobre todas las cosas. Aún así el PRO logró ser el partido que encarna el recambio político que desea el electorado.  No es que la sociedad se derechizó cómo indican algunos, simplemente tiene nuevas exigencias y el kirchnerismo no supo o no quiso responderlas.

El regreso del pasado

Escrito por intentodeobjetividad 16-03-2015 en General. Comentarios (0)

Es un hecho. La Unión Cívica Radical le arrendará su débil pero nacional estructura partidaria al PRO. Por fin, culmina el largo proceso de derechización que sacudió a este centenario partido. A partir del estrepitoso fracaso de la Alianza todo fue decadencia lenta pero continua. Ahora el espectro político se rearma porque queda vacante el espacio representativo de la centro izquierda.  De las crisis siempre surge una oportunidad, en este caso para lograr una representación socialdemócrata con convicciones que merece nuestro país.


La relación representante-representado vario mucho estas últimas décadas. Las crisis económicas, el individualismo, el presidencialismo extremo y el rol dominante que tomaron los medios de comunicación contribuyeron a esta despolitización de los dirigentes. En la actualidad, el debate político no está centrado tanto en las ideas sino en las figuras conocidas de cada partido. El pase a segundo plano de algo tan importante como las propuestas y la ideología es lamentable y claramente es beneficioso a los grupos de poder económico. Por otro lado, es notable el puñado de militantes que quedaron en partidos que antes conmovían a las masas, a excepción, del siempre vigente peronismo. La consecuencia clara es el crecimiento de la brecha entre dirigencia-electores. En este contexto se van a realizar una vez más las elecciones presidenciales.

El kircherismo atraviesa su última etapa. Ni siquiera el candidato Daniel Scioli, en caso de ser electo, podría continuar ese modelo porque tiene otro estilo e impronta que siempre supo mostrar. Esta docena de años de gobierno dejaran una huella honda en la historia argentina. Y se podría definir esta etapa como el peronismo del siglo XXI. Al igual que este tendrá sus detractores y sus seguidores pero difícilmente deje de ser tema de discusión con el pasar de los años. En balance hay enormes logros y muchos errores, característica esencial que comparte con el gobierno de Juan Domingo Perón. La gran falencia es la falta de institucionalidad que tienen estos regímenes tan personalistas porque a través de un presidencialismo fuerte y un legislativo débil pueden darse muchos avances pero de la misma forma puede retrocederse mucho. El bienestar de nuestro país es muy importante para que dependa del humor de una persona. El gran logro, más allá de medidas concretas, es volver a poner en discusión la relación entre el poder político y económico.

Mis diferencias con el kirchnerismo en general fueron más de forma que de fondo. Me parece que desde el FAP en 2011 y ahora con la posible presentación de Margarita Stolbizer como candidata a presidente se busca superar este proceso político. Se valora lo bueno y al mismo tiempo se entiende que desde el peronismo no puede surgir un verdadero movimiento progresista por sus limitaciones propias. Hay temas como la lucha contra el narcotráfico, la corrupción y el fortalecimiento de las instituciones que el kirchnerismo aunque hubiera querido no pudo enfrentar porque hubiera sido autodestruirse.

Con los últimos sucesos políticos, es prácticamente seguro que la pelea presidencial será entre Mauricio Macri y Daniel Scioli. Aunque para Octubre aun falte una eternidad en términos políticos. Es muy importante entender quien es Macri. Un neoliberal que construyo su partido a partir del reciclaje de menemistas y aliancistas. El candidato de los grandes grupos económicos y admirador del riojano que privatizo todo lo que pudo. No seamos inocentes, no creamos que es imposible que vuelva el gobierno de los economistas que piensan en el bolsillo de los empresarios y no en el del pueblo. Votemos pensando en el bienestar general no en el propio. Y por último, no votemos en contra de alguien sino a favor de un proyecto político.


¿Por qué no es malo contradecirse en pensamientos?

Escrito por intentodeobjetividad 08-09-2014 en General. Comentarios (1)


Hay dos supuestas verdades sobre las opiniones que son creencias muy comunes pero absolutamente erróneas. Por un lado, se cree que está mal contradecirse. Vemos, por ejemplo, que todos los programas de TV afines al gobierno muestran lo que piensan los políticos opositores ahora y  lo que pensaban hace años o décadas. Eso es una insensatez porque el cambio es parte de nuestra realidad. Todo cambia, desde las células hasta los astros y el hombre no es la excepción.  Si fue positivo o negativo es otro tema pero no puede criticarse el cambio en sí. Obviamente luego de mucho tiempo ese cambio gradual puede provocar una contradicción con el pensamiento viejo.  Eso es normal, lo raro es criticarlo. Estar en contra del cambio o de la posible contradicción es como estar en contra de que los arboles crezcan o el sol salga. Es inevitable que sucedan.

   Otro falsedad sobre las opiniones es que debes defenderlas a muerte porque sino implica falta de convicciones de la persona que las emite. Si tus convicciones varían es algo positivo, significa que no sos un fanático. Pensar lo mismo todo el tiempo es irracional. No es bueno quedar estancado ni en el pensamiento ni en ninguna otra cuestión en la vida.  Lo bueno es mejorar cada día tus pensamientos,  que se enriquezcan con las opiniones de los demás o por sí mismos. Recordemos lo que provoco el fanatismo y la intolerancia en otras épocas: la inquisición en la Edad Media o las dictaduras para acercarnos más en el tiempo. Nadie tiene la razón completa ni nunca llegaremos a conocerla y eso es lo lindo (o lo feo) de la vida.

   Particularizando un poco este tema, en Argentina se vive un momento de mucha división o por lo menos eso es lo que proponen desde el amplio abanico de dirigentes políticos opositores y oficialistas.  Es necesario recuperar el debate y no seguir con la descalificación falaz al que piensa distinto.  En cualquier discusión política o de otra índole vemos que cada uno quiere ganar, no le importa tener la razón o no. Parecen dos gladiadores que buscan derribar al otro con la multitud clamando.  Lo que deberían hacer es apoyarse mutuamente para encontrar la mejor propuesta o por lo menos la mejor posible. Si, es una postura idealista pero no por eso desechable. Como mínimo, debería mantenerse el respeto entre ambos y ni eso sucede en nuestro país.


Cediendo el protagonismo

Escrito por intentodeobjetividad 03-09-2014 en General. Comentarios (2)


En las últimas semanas vimos a varios dirigentes de UNEN  pidiendo la alianza con el PRO. Esto desencadena una seria de perjuicios que amenazan con terminar con esta incipiente conformación política.  Si se concreta, se perdería la coherencia ya que el año pasado en la Capital Federal se compitió en contra del partido de Mauricio Macri. ¿Cómo se explicaría un cambio tan radical? Además  el PRO no quiere ser parte de UNEN. Siempre que pudieron lo dijeron públicamente y es así porque su idea es pactar a nivel provincial/distrital con los otros partidos, no a nivel orgánico.  El nombre PRO ya está instalado y no van a ceder eso. Suponiendo que sí quisieran participar de la interna de UNEN, pedir les, mejor  dicho, rogarles que lo hagan les da una posición inmejorable de negociación. Podrán imponer las condiciones que quieran. Prácticamente es entregarles una potencial candidatura presidencial en bandeja de plata.

   Adéntranos un poco en UNEN vemos que hay 3 corrientes claras: los partidos que crearon el FAP en 2011, la UCR y los dirigentes cercanos a Elisa Carrio. Los primeros son contrarios al acuerdo con la derecha, en cambio, los lilitos apoyan la opción contraria. La postura de los radicales es mucha más compleja.  La cúpula mantiene una posición ambigua pero más tendiente a rechazar el acuerdo mientras los caudillos del interior están totalmente dispuestos a pactar. El claro ejemplo es el cordobés Oscar Aguad que sabe muy bien que con ese aporte podría llegar a la gobernación. Esto se repite en casi todas las provincias, a excepción de Buenos Aires y Santa Fe. Parece que la Unión Cívica Radical cederá su base territorial una vez más como en la elección presidencial de 2007 donde su candidato fue Roberto Lavagna.

   Una actitud indispensable que debe mostrarse a la sociedad para ser una opción concreta de gobierno es unidad. Con este desentendimiento, UNEN muestra lo contrario. Y peor aun su ventaja de ser la opción no peronista más fuerte se diluye frente al crecimiento del ex presidente de Boca en las encuestas. Es difícil divisar un horizonte de mejora, aparentemente la crisis es terminal. Si UNEN pacta, Macri gana la interna y es candidato, si UNEN rechaza, la fragmentación es inevitable.  Ojala sus dirigentes tengan un atisbo de lucidez y se den cuenta que deben asumir una postura concreta contraria a ser funcionales a la derecha.  Quizás la opción sea  recrear el Frente Amplio Progresista intentando sumar sectores afines. Sería lo más coherente y sobretodo no se perdería la dignidad que eso es lo que quieren Carrio y compañía. Cambiar dignidad por poder.