El regreso del pasado

Escrito por intentodeobjetividad 16-03-2015 en General. Comentarios (0)

Es un hecho. La Unión Cívica Radical le arrendará su débil pero nacional estructura partidaria al PRO. Por fin, culmina el largo proceso de derechización que sacudió a este centenario partido. A partir del estrepitoso fracaso de la Alianza todo fue decadencia lenta pero continua. Ahora el espectro político se rearma porque queda vacante el espacio representativo de la centro izquierda.  De las crisis siempre surge una oportunidad, en este caso para lograr una representación socialdemócrata con convicciones que merece nuestro país.


La relación representante-representado vario mucho estas últimas décadas. Las crisis económicas, el individualismo, el presidencialismo extremo y el rol dominante que tomaron los medios de comunicación contribuyeron a esta despolitización de los dirigentes. En la actualidad, el debate político no está centrado tanto en las ideas sino en las figuras conocidas de cada partido. El pase a segundo plano de algo tan importante como las propuestas y la ideología es lamentable y claramente es beneficioso a los grupos de poder económico. Por otro lado, es notable el puñado de militantes que quedaron en partidos que antes conmovían a las masas, a excepción, del siempre vigente peronismo. La consecuencia clara es el crecimiento de la brecha entre dirigencia-electores. En este contexto se van a realizar una vez más las elecciones presidenciales.

El kircherismo atraviesa su última etapa. Ni siquiera el candidato Daniel Scioli, en caso de ser electo, podría continuar ese modelo porque tiene otro estilo e impronta que siempre supo mostrar. Esta docena de años de gobierno dejaran una huella honda en la historia argentina. Y se podría definir esta etapa como el peronismo del siglo XXI. Al igual que este tendrá sus detractores y sus seguidores pero difícilmente deje de ser tema de discusión con el pasar de los años. En balance hay enormes logros y muchos errores, característica esencial que comparte con el gobierno de Juan Domingo Perón. La gran falencia es la falta de institucionalidad que tienen estos regímenes tan personalistas porque a través de un presidencialismo fuerte y un legislativo débil pueden darse muchos avances pero de la misma forma puede retrocederse mucho. El bienestar de nuestro país es muy importante para que dependa del humor de una persona. El gran logro, más allá de medidas concretas, es volver a poner en discusión la relación entre el poder político y económico.

Mis diferencias con el kirchnerismo en general fueron más de forma que de fondo. Me parece que desde el FAP en 2011 y ahora con la posible presentación de Margarita Stolbizer como candidata a presidente se busca superar este proceso político. Se valora lo bueno y al mismo tiempo se entiende que desde el peronismo no puede surgir un verdadero movimiento progresista por sus limitaciones propias. Hay temas como la lucha contra el narcotráfico, la corrupción y el fortalecimiento de las instituciones que el kirchnerismo aunque hubiera querido no pudo enfrentar porque hubiera sido autodestruirse.

Con los últimos sucesos políticos, es prácticamente seguro que la pelea presidencial será entre Mauricio Macri y Daniel Scioli. Aunque para Octubre aun falte una eternidad en términos políticos. Es muy importante entender quien es Macri. Un neoliberal que construyo su partido a partir del reciclaje de menemistas y aliancistas. El candidato de los grandes grupos económicos y admirador del riojano que privatizo todo lo que pudo. No seamos inocentes, no creamos que es imposible que vuelva el gobierno de los economistas que piensan en el bolsillo de los empresarios y no en el del pueblo. Votemos pensando en el bienestar general no en el propio. Y por último, no votemos en contra de alguien sino a favor de un proyecto político.