La Reforma Judicial K y el rol de la oposición

Escrito por intentodeobjetividad 01-05-2013 en General. Comentarios (0)
La fortaleza del kirchnerismo no solo es por merito propio, también lo es por la ayuda que le proporciona sus débiles adversarios, Una oposición que solo hace eso, se opone sin proponer una alternativa. El Frente Amplio Progresista intenta salir de esa lógica inútil pero no termina de lograrlo.



En la oposición encontramos una gran diversidad de actores: kirchneristas desencantados, radicales, peronistas, socialistas, troskos y un largo etcétera. Sin embargo, todos comparten la misma estrategia para enfrentar al Gobierno Nacional que consiste básicamente en oponerse a todo o casi todo lo que plantea. Es lógico que critiquen al gobierno, por algo están parados en la vereda de enfrente, pero esta critica debe ser a través de una propuesta superadora. Ejemplifiquemos con la Reforma Judicial dispuesta por el oficialismo, los diputados opositores simplemente criticaron el control al poder judicial que supuestamente quiere el Gobierno. ¿Por qué no apoyaron las "leyes buenas" que forman parte de la Reforma como el ingreso mediante concurso público al Poder Judicial o la obligación a los jueces de presentar sus declaraciones juradas? Nadie puede criticar a estas  dos medidas, son positivas.  ¿Por qué no argumentaron debidamente (lo que incluye un proyecto de ley alternativo) su rechazo a la partidizacion del Consejo de la Magistratura o la limitación a las cautelares?  Aunque también es verdad que desde el oficialismo no se propicio el debate con sectores opositores y el control de las principales comisiones en el Congreso se lo permitió.

La  justicia argentina es inaceptablemente lenta pero la solución K no mejorara nada incluso empeorara las cosas. No se puede forzar a la justicia a ir más rápido porque esto probablemente provocara errores en los futuros fallos. En un juicio común se dicta sentencia en 2 o más años, en estos tiempos otro juicio sobre constitucionalidad de una ley que es muchísimo más complejo debe durar 4 o 5 años. No debería pero actualmente así son los tiempos judiciales. No limitemos el tiempo de las cautelares, no “parcheemos”  la justicia, busquemos una solución de fondo que mejore la justicia para cualquier ciudadano de nuestro país. En palabras del periodista y abogado Mario Wainfeld: "Un consenso bastante extendido muestra que los juicios son disfuncionales y caros. Que los trámites escritos y largueros priman sobre la oralidad, que debería ser la regla. Que faltan tribunales de cercanías para asuntos de baja monta. ... Que, hoy y aquí, hay demasiados juzgados vacantes u ocupados por jueces subrogantes, lo que ralenta al paroxismo los trámites."  Mejorar esos aspectos sería mucho más beneficioso y lograría el supuesto objetivo de esta ley que es acelerar la justicia.

El Consejo de la Magistratura fue creado en la reforma de 1994 y modificado en 2006. En la jerarquía judicial esta solo debajo de la Corte Suprema de Justicia. Sus atribuciones son designar los candidatos de jueces federales y nacionales que serán revisados en el Senado,  iniciar juicio político a jueces y si la situación lo amerita, destituirlos. Está conformado por tres representantes designados por los jueces, dos electos por los abogados, uno proveniente del sector académico, otro que impone el Poder Ejecutivo y finalmente seis representantes que  pertenecen a las  dos principales bancadas de ambas Cámaras del Congreso. En total son 13 miembros, las decisiones normalmente se toman por el voto de dos tercios de sus integrantes. El kirchnerismo propone ampliar los miembros del CdM a 19 miembros (se agregarían un abogado y 5 académicos) que serian en su totalidad electos popularmente además  para aprobar una propuesta solo se necesitarían los votos de la mitad mas uno de los integrantes. Si queremos democratizar parcialmente el Consejo de la Magistratura, podríamos  permitir que los miembros que propone el Congreso y el Poder Ejecutivo sean electos directamente por el pueblo y no indirectamente como hasta ahora. En este caso, siete de los treces miembros actuales ósea la mitad seria votada en elecciones pero de ninguna forma la totalidad del CdM debe someterse al sufragio. Si así fuera, el partido que triunfe holgadamente poseerá el control casi total de la república y eso no puede suceder. La república necesita un balance donde cada poder sea limitado por los otros.

La oposición que continua en su vago derrotero es prácticamente inofensiva. El radicalismo envuelto en internas que otrora lo potenciaron ahora lo debilita porque ningún sector logra imponerse claramente. El socialismo que gobierna la importante Santa Fe pero en el fondo no es mucho más que un partido municipal. Ni hablar del peronismo opositor o el Pro que reúnen lo más rancio del pejotismo y de la política, increíblemente hay políticos peores que los oficialistas Insfran , Gioja, Urtubey, etcétera. Exceptuando al oficialismo y a la decadente Unión Cívica Radical, los partidos políticos no poseen una estructura política de peso y nacional, tienen una baja militancia y no quieren o no pueden lograr la deseable renovación de cuadros políticos.  Pero no todo es malo, el Frente Amplio Progresista  plantea una alternativa  creíble con un dirigente interesante como Hermes Binner que sin ser opositor acérrimo logro un segundo lugar en 2011. Sin embargo, después se comporto casi igual que el resto de la oposición y se estanco. El FAP debe sumar aliados si realmente quiere ser una opción real de poder que aun no es.