Intento de Objetividad

La muerte de Chávez y un cambio de época necesario

Escrito por intentodeobjetividad 19-03-2013 en General. Comentarios (0)
Uno de los grandes personajes políticos de la política sudamericana murió el 5 de Marzo de este año. Fue el pionero de los gobiernos populistas que marcaron los últimos años y su muerte puede significar un cambio significativo en nuestra Sudamérica.



Hugo Chávez nacido en Barinas en 1954, comenzó su carrera militar en la Academia Militar de Venezuela en 1971. Con excelentes notas logro un rápido ascenso dentro de la jerarquía castrense. Su aparición en el escenario público fue en 1992  cuando comenzó una sublevación militar contra el gobierno constitucional de Carlos Andrés Pérez pero este Golpe de Estado fue infructuoso.  Luego de dos años en prisión, Chávez comenzó a ganar popularidad por criticar duramente a los partidos tradicionales que ya estaban muy desprestigiados. En alianza con vastos sectores de izquierda se candidateo para las elecciones presidenciales de 1998 donde triunfo con el 56 % de los votos contra 40 % de su principal adversario Henrique Salas. En 2001 sufrió en carne propia lo que había provocado dos décadas antes, un intento de Golpe de Estado.  Las fuerzas armadas lo mantuvieron cautivo unos días pero luego pudo retomar el poder. Actualmente el chavismo continua ejerciendo el gobierno de Venezuela pero el análisis sobre su accionar se dejara para otro momento

Con sus aciertos y errores los gobiernos recientes de Venezuela, Bolivia, Ecuador, Argentina y Brasil fueron útiles para terminar definitivamente con el neoliberalismo que había asolado el continente en la década de los 90. Podemos diferenciar dos tendencias de este populismo de izquierda, por un lado los extremistas Evo Morales, Rafael Correa y el difunto Hugo Chávez y por el otro los centrados: el matrimonio Kirchner y Lula y Dilma Rousseff .  Obviamente se diferencian por las características propias de cada país. Estos gobiernos contaron con grandes logros pero sus falencias siguen siendo sistemáticas. Entre las cuales encontramos  un aparato de corrupción que difícilmente pueda ser enfrentado porque peligraría la propia subsistencia del líder en el poder. Los extremistas en su afán por alejarse del maldito “Imperio Yankee” terminaron siendo aliados de dictaduras light como Cuba y de dictaduras horrorosas como Siria e Irán. En Chávez, eran claros el ultra catolicismo y anti sionismo que poseía. 

En este contexto surgieron opciones superadoras como Hermes Binner en Argentina y Henrique Capriles en Venezuela. Son menos corruptos, menos autoritarios, quizás más a la derecha.  Ambos representan una centro izquierda republicana. Su posición política es claramente opositora pero constructiva, reconocen los logros de los gobiernos actuales. Es erróneo pensar que ellos forman parte del retroceso al neoliberalismo porque si asumen no serian tan ilusos de modificar todos los aciertos de sus gobiernos previos. Sus “buenos” predecesores les plantearían limites que en esto caso son buenos. El margen para derechizarse o intentar retroceder es menor.

Según la constitución venezolana, la muerte del Presidente representa la convocatoria a nuevas elecciones. Estas se realizaran el 24 de Abril. El recordatorio de los aciertos chavistas y la pena por su partida van a incrementar el caudal electoral de Nicolás Maduro, su sucesor.  Sin embargo, Venezuela atraviesa una difícil etapa económica donde la inflación es creciente y el precio del dólar se dispara. Cualquier similitud con Argentina no es pura coincidencia. Seguramente aun no es el momento pero tarde o temprano será impetuoso el cambio de época que terminara de cambiar profundamente la estructura de cada país.

Condena a Muerte

Escrito por intentodeobjetividad 01-03-2013 en General. Comentarios (0)
Este es el tercer cuento que escribo. Los anteriores son "La obsesion de la Loba""El Soñador".



Esta historia sucedió en aquellas tierras que habían sucumbido a los barbaros pero resistido a los infieles.  Después de esta oscura época de olvido, las culturas antiguas renacían.  Paradójicamente lo arcaico innovaba. Un varón nombrado igual que el Poeta Supremo nació en el foco de este gran proceso. Fue llamado Dante.

Tuvo una crianza rodeado de los grandes campos de siembra, una vida no muy diferente a la de muchos de sus contemporáneos.  Ya con la edad suficiente, su padre le encargo la muerte de un bovino para iniciarlo.  El niño no quiso y lloro desconsoladamente.  Su progenitor intento entenderlo pero después de reiteradas oportunidades donde sucedía lo mismo, comenzó a preocuparse seriamente. Las lunas y soles transcurrieron hasta que una noche nuestro protagonista no fue encontrado en su cama. Sus padres siguieron ruidos que al parecer provenían del lugar donde residía el ganado. El espectáculo que los esperaba era espeluznante,  sobre un charco de sangre el niño acuchillaba una y otra vez a una vaca muerta mientras otras tantas agonizaban a su alrededor.  El padre lo abrazo fuertemente y sintió felicidad aunque  al mismo tiempo miedo.

Durante los años siguientes este hecho atroz no se repitió y desapareció su recuerdo. Dante no aceptaba el destino que se le ofrecía, quería residir en la gran ciudad.  Aquella que un milenio atrás había contenido al poderoso imperio.  Sus primeros meses fueron duros, era una golondrina que se transportaba de trabajo en trabajo sin encontrar su lugar.  El hambre lo devoraba poco a poco. Un ocaso sintió una sensación extraña que ya conocía. Esa noche salió de su cutre hogar y termino con las vidas de muchos inocentes sin distinción. Cuando el sol se asomaba por el horizonte, su sed de sangre continuaba pero los guardias de la ciudad lo detuvieron sin mucho esfuerzo. Fue condenado a la pena capital por ahorcamiento,  sucedería siete días después.

Su pequeña prisión no le permitía ver la luz del día, la noción del tiempo se esfumo.  Era tortuoso el transcurrir de los segundos, la casi total oscuridad lo obligaba a pensar. Intentaba suponer en cuanto tiempo moriría pero no había forma. A través de su alimentación quiso conocerlo pero estaba seguro que sus vigilantes se la proveían en distintos horarios y quizás no todos los días. Aunque podría suceder lo contrario, era alimentado todos los días y al mismo horario ¿Cómo podría saberlo?  Lo inevitable de su muerte provocaba que su pánico aumentara, Dante podía ser llevado en ese preciso momento a morir u horas después.

La mente del prisionero no se detenía y los recuerdos aparecían uno a uno.  Hasta que rememoro la noche del terrible hecho de la granja. Él descansaba tranquilo en su litera, comiendo algo de grano.  Pero en un descuido sufrió una obstrucción en su garganta,  le era imposible respirar.  Corrió a beber agua, en ese trayecto veía como se difuminaba su realidad. Su vida se apagaba aunque al final pudo sobrevivir gracias al ansiado líquido.  Cuando comenzaba a recuperarse, el pensamiento que estuvo presente en ambas matanzas se apodero de él. Ni el propio Dante sabía exactamente porque pasaba pero cada muerte lo hacía sentirse más poderoso,  casi omnipotente.  Aun no entendía porque un acto tan vil le provocaba eso y cuando a punto estuvo de descubrirlo, fue llevado al sitio donde cumpliría su  condena a muerte.

El pánico lo paralizo, acepto mansamente su condena.  Con la soga en el cuello, observo por última vez el mundo que iba a abandonar forzadamente.  Las sombras se adueñaban de su visión y sus otros sentidos languidecían hasta que su vida se diluyo.  Sus víctimas habían sentido el miedo a morir solo unos instantes antes de fallecer pero él no. Dante sufrió durante interminables siete días ese temor  que en dos oportunidades lo había obligado a hacer lo que hizo.