Intento de Objetividad

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La miseria y los miserables en Argentina

Escrito por intentodeobjetividad 01-04-2013 en General. Comentarios (0)
La economía argentina se encuentra hace una década en rápido crecimiento con claros altibajos pero contante. Nuestro país no es una excepción, el resto de los países de Sudamérica creció a ritmos parecidos sin importar su color político. El gobierno se jacta de la distribución de la riqueza que supuestamente realizo en esta década de gobierno pero ¿Fue verdaderamente así?



A partir de 1998 comenzó  a notarse las falencias del “uno a uno”, las privatizaciones, la corrupción y las pésimas políticas económicas que se impusieron durante la década menemista. El matrimonio formo parte integra de ese gobierno aunque claramente desde un rol secundario.  A fines de 2001 y principios del año siguiente se produjo el punto crítico de la crisis económica y social. El Producto Bruto Interno  se retrajo 20 %. La pobreza supero el 50 % de la población y la desocupación el 20 %.  En diciembre de 2001 cae el repudiable gobierno de De La Rúa, el poder se mueve entre varias personas hasta que finalmente Eduardo Duhalde, derrotado por el radical en las elecciones anteriores,  asume el cargo de presidente hasta la finalización del mandato en 2003.  Designo a Roberto Lavagna como ministros de economía y de inmediato el peso fue drásticamente devaluado. La recuperación de competitividad consiguiente produjo la ansiada pero lenta reactivación económica durante 2002.

En las elecciones presidenciales de Abril de 2003, el candidato más votado fue Carlos Menem seguido por Néstor Kirchner, delfín del presidente saliente.  El voto fue muy dividido,  ningún candidato logro superar el 25 % de los votos.  Se convoco un ballotage para definir el ganador de la contienda. Aunque había sido el candidato más votado, Menem se retiro porque estaba seguro de su derrota además quería deslegitimar el futuro gobierno de Kirchner. El nuevo gobierno mantuvo a Lavagna  en la cartera de economía. Él estuvo encargado de la política económica, incluyendo el exitoso canje de deuda, hasta fines de 2005. Fue el  único ministro de economía con poder real y cierta independencia que tuvo el kirchnerismo.

De 2003 a 2011, la economía argentina creció a un nivel promedio del 8 % con una importante disminución de crecimiento en 2008 y 2009. El actual año y el anterior,  la economía también sufrió una expansión menor, a esto se suma el exagerado cepo al dólar y la creciente inflación.  El Producto Bruto Interno previo a la crisis económica fue alcanzado nuevamente en 2005, años después se igualo el PBI per cápita. La crisis fue superada hace varias años pero aun poseemos indicadores sociales terribles que el Instituto Nacional de Estadísticas manipula impunemente. Nadie, en su sano juicio, puede creer que la pobreza es menor al 6 % y la inflación no supera los dos dígitos. Según dos fuentes extraoficiales, la Universidad Católica Argentina (no cercana al gobierno) y la Consultora Equis (ultra oficialista), la pobreza es mayor  al 20 % y la indigencia al 5 %.  Tomando otras fuentes no gubernamentales observamos que la inflación es superior al 20 % y va en aumento.

En los centros urbanos la mitad de los trabajadores tiene un salario menor a 3500 pesos  según el periodista Ismael Bermúdez. Otro dato interesante es el impuesto a las ganancias que el propio gobierno admite que abarca al 17 % de la población. Se comienza a gravar cuando el empleado cobra 8500  si es soltero o 11500 si está casado.  Son sueldos que no son relativamente  muy altos pero solo 1 de cada 6 argentinos logra superarlos. Durante la última década, el  regresivo sistema tributario prácticamente no se modifico. El Impuesto al Valor Agregado sigue siendo el gran recaudador, injustamente afecta por igual al más pobre o al más rico.

Otra gran mentira de la supuesta “Década Ganada” es la reindustrialización del país.  Según el diputado nacional Claudio Lozano, el PBI Industrial representa el 17 % del total, ese porcentaje es menor al  de la década de los 90. Claro que la industria creció pero lo hizo a igual ritmo o incluso inferior que el resto de la economía. Nuestro país sigue siendo principalmente agro exportador y esa matriz productiva no se modifico en todos estos años. Seguramente perdimos una gran oportunidad.

¿Realmente se distribuyo el ingreso o solo los argentinos recibieron las migajas del monumental crecimiento económico de la última década? Al parecer los miserables del poder prefieren ver crecer sus arcas  y las de sus amigos e ignoran la miseria que sufre el pueblo.

La muerte de Chávez y un cambio de época necesario

Escrito por intentodeobjetividad 19-03-2013 en General. Comentarios (0)
Uno de los grandes personajes políticos de la política sudamericana murió el 5 de Marzo de este año. Fue el pionero de los gobiernos populistas que marcaron los últimos años y su muerte puede significar un cambio significativo en nuestra Sudamérica.



Hugo Chávez nacido en Barinas en 1954, comenzó su carrera militar en la Academia Militar de Venezuela en 1971. Con excelentes notas logro un rápido ascenso dentro de la jerarquía castrense. Su aparición en el escenario público fue en 1992  cuando comenzó una sublevación militar contra el gobierno constitucional de Carlos Andrés Pérez pero este Golpe de Estado fue infructuoso.  Luego de dos años en prisión, Chávez comenzó a ganar popularidad por criticar duramente a los partidos tradicionales que ya estaban muy desprestigiados. En alianza con vastos sectores de izquierda se candidateo para las elecciones presidenciales de 1998 donde triunfo con el 56 % de los votos contra 40 % de su principal adversario Henrique Salas. En 2001 sufrió en carne propia lo que había provocado dos décadas antes, un intento de Golpe de Estado.  Las fuerzas armadas lo mantuvieron cautivo unos días pero luego pudo retomar el poder. Actualmente el chavismo continua ejerciendo el gobierno de Venezuela pero el análisis sobre su accionar se dejara para otro momento

Con sus aciertos y errores los gobiernos recientes de Venezuela, Bolivia, Ecuador, Argentina y Brasil fueron útiles para terminar definitivamente con el neoliberalismo que había asolado el continente en la década de los 90. Podemos diferenciar dos tendencias de este populismo de izquierda, por un lado los extremistas Evo Morales, Rafael Correa y el difunto Hugo Chávez y por el otro los centrados: el matrimonio Kirchner y Lula y Dilma Rousseff .  Obviamente se diferencian por las características propias de cada país. Estos gobiernos contaron con grandes logros pero sus falencias siguen siendo sistemáticas. Entre las cuales encontramos  un aparato de corrupción que difícilmente pueda ser enfrentado porque peligraría la propia subsistencia del líder en el poder. Los extremistas en su afán por alejarse del maldito “Imperio Yankee” terminaron siendo aliados de dictaduras light como Cuba y de dictaduras horrorosas como Siria e Irán. En Chávez, eran claros el ultra catolicismo y anti sionismo que poseía. 

En este contexto surgieron opciones superadoras como Hermes Binner en Argentina y Henrique Capriles en Venezuela. Son menos corruptos, menos autoritarios, quizás más a la derecha.  Ambos representan una centro izquierda republicana. Su posición política es claramente opositora pero constructiva, reconocen los logros de los gobiernos actuales. Es erróneo pensar que ellos forman parte del retroceso al neoliberalismo porque si asumen no serian tan ilusos de modificar todos los aciertos de sus gobiernos previos. Sus “buenos” predecesores les plantearían limites que en esto caso son buenos. El margen para derechizarse o intentar retroceder es menor.

Según la constitución venezolana, la muerte del Presidente representa la convocatoria a nuevas elecciones. Estas se realizaran el 24 de Abril. El recordatorio de los aciertos chavistas y la pena por su partida van a incrementar el caudal electoral de Nicolás Maduro, su sucesor.  Sin embargo, Venezuela atraviesa una difícil etapa económica donde la inflación es creciente y el precio del dólar se dispara. Cualquier similitud con Argentina no es pura coincidencia. Seguramente aun no es el momento pero tarde o temprano será impetuoso el cambio de época que terminara de cambiar profundamente la estructura de cada país.

Condena a Muerte

Escrito por intentodeobjetividad 01-03-2013 en General. Comentarios (0)
Este es el tercer cuento que escribo. Los anteriores son "La obsesion de la Loba""El Soñador".



Esta historia sucedió en aquellas tierras que habían sucumbido a los barbaros pero resistido a los infieles.  Después de esta oscura época de olvido, las culturas antiguas renacían.  Paradójicamente lo arcaico innovaba. Un varón nombrado igual que el Poeta Supremo nació en el foco de este gran proceso. Fue llamado Dante.

Tuvo una crianza rodeado de los grandes campos de siembra, una vida no muy diferente a la de muchos de sus contemporáneos.  Ya con la edad suficiente, su padre le encargo la muerte de un bovino para iniciarlo.  El niño no quiso y lloro desconsoladamente.  Su progenitor intento entenderlo pero después de reiteradas oportunidades donde sucedía lo mismo, comenzó a preocuparse seriamente. Las lunas y soles transcurrieron hasta que una noche nuestro protagonista no fue encontrado en su cama. Sus padres siguieron ruidos que al parecer provenían del lugar donde residía el ganado. El espectáculo que los esperaba era espeluznante,  sobre un charco de sangre el niño acuchillaba una y otra vez a una vaca muerta mientras otras tantas agonizaban a su alrededor.  El padre lo abrazo fuertemente y sintió felicidad aunque  al mismo tiempo miedo.

Durante los años siguientes este hecho atroz no se repitió y desapareció su recuerdo. Dante no aceptaba el destino que se le ofrecía, quería residir en la gran ciudad.  Aquella que un milenio atrás había contenido al poderoso imperio.  Sus primeros meses fueron duros, era una golondrina que se transportaba de trabajo en trabajo sin encontrar su lugar.  El hambre lo devoraba poco a poco. Un ocaso sintió una sensación extraña que ya conocía. Esa noche salió de su cutre hogar y termino con las vidas de muchos inocentes sin distinción. Cuando el sol se asomaba por el horizonte, su sed de sangre continuaba pero los guardias de la ciudad lo detuvieron sin mucho esfuerzo. Fue condenado a la pena capital por ahorcamiento,  sucedería siete días después.

Su pequeña prisión no le permitía ver la luz del día, la noción del tiempo se esfumo.  Era tortuoso el transcurrir de los segundos, la casi total oscuridad lo obligaba a pensar. Intentaba suponer en cuanto tiempo moriría pero no había forma. A través de su alimentación quiso conocerlo pero estaba seguro que sus vigilantes se la proveían en distintos horarios y quizás no todos los días. Aunque podría suceder lo contrario, era alimentado todos los días y al mismo horario ¿Cómo podría saberlo?  Lo inevitable de su muerte provocaba que su pánico aumentara, Dante podía ser llevado en ese preciso momento a morir u horas después.

La mente del prisionero no se detenía y los recuerdos aparecían uno a uno.  Hasta que rememoro la noche del terrible hecho de la granja. Él descansaba tranquilo en su litera, comiendo algo de grano.  Pero en un descuido sufrió una obstrucción en su garganta,  le era imposible respirar.  Corrió a beber agua, en ese trayecto veía como se difuminaba su realidad. Su vida se apagaba aunque al final pudo sobrevivir gracias al ansiado líquido.  Cuando comenzaba a recuperarse, el pensamiento que estuvo presente en ambas matanzas se apodero de él. Ni el propio Dante sabía exactamente porque pasaba pero cada muerte lo hacía sentirse más poderoso,  casi omnipotente.  Aun no entendía porque un acto tan vil le provocaba eso y cuando a punto estuvo de descubrirlo, fue llevado al sitio donde cumpliría su  condena a muerte.

El pánico lo paralizo, acepto mansamente su condena.  Con la soga en el cuello, observo por última vez el mundo que iba a abandonar forzadamente.  Las sombras se adueñaban de su visión y sus otros sentidos languidecían hasta que su vida se diluyo.  Sus víctimas habían sentido el miedo a morir solo unos instantes antes de fallecer pero él no. Dante sufrió durante interminables siete días ese temor  que en dos oportunidades lo había obligado a hacer lo que hizo.


La heroica resistencia de Lautaro

Escrito por intentodeobjetividad 07-02-2013 en General. Comentarios (0)
Pocos fueron los pueblos que ejercieron una exitosa resistencia contra la invasión española ya que la diferencia tecnológica era abismal. Los europeos hace mucho tiempo habían descubierto el uso de diversos metales además poseían armas de fuego y artillería.  En cambio los indígenas casi no poseían protección y sus armas eran en su mayoría sin filo. Increíblemente el aguerrido pueblo araucano logro resistir e incluso contraatacar. 



A principios del Siglo XV, comenzó la conquista española a América. Los grandes imperios Azteca e Inca cayeron por hábiles estratagemas políticas, la lucha armada fue muy poca contrariamente a lo que podía suponerse. Los mayas  resistieron mas porque no poseían una administración unificada pero finalmente sus ciudades cayeron una a una. Aun quedaban miles de pueblos indígenas pero los principales habían sucumbido. Los siglos siguientes serian de gran sufrimiento para los nativos, las enfermedades y la esclavitud mermaron mucho su población. Ni siquiera las revoluciones criollas contra el Reino de España cambiaron demasiado su trágica situación.

Diego de Almagro junto a Francisco Pizarro y  Hernando de Luque fueron los ejecutores de la invasión a los incas. En 1537 Almagro decidió avanzar al actual territorio chileno pero la falta de riquezas en estas tierras y la ambición de  Pizarro, provocaron su regreso.  Poco después comenzó la guerra civil entre ellos dos donde Almagro fue derrotado y ejecutado.  Pedro de Valdivia emprendió la conquista del territorio chileno cuatro años después. En 1541 fue fundada Santiago del Nuevo Extremo pero poco después fue incendiada por los indígenas.  A pesar de eso, Valdivia no decidió el abandono de la ciudad y continúo su avance hacia el sur.  En 1550 se produjeron los primeros encuentros con los nativos: las Batallas de Andalién y Penco donde el Toqui (líder militar) araucano Ainavillo fue derrotado. Progresivamente en los territorios conquistados nacieron nuevas ciudades: Concepción La Imperial, Valdivia , Villarrica y Los Confines.



Como era habitual, muchos niños indígenas fueron capturados para ser convertidos en yanaconas (sirvientes).  En 1546 los hispanos habían atrapado a un niño llamado Leftraru  que fue rebautizado como Felipe Lautaro. Sus buenas habilidades de lucha le permitieron ser paje (ayudante) de Valdivia y por ende presenciar los enfrentamientos mencionados. Después de la Batalla de Penco, a los indios prisioneros se les corto la nariz y una mano como escarmiento, luego fueron liberados. Lautaro observo horrorizado esa situación, la decepción y la furia se adueñaron de él. En 1552 decidió fugarse acompañado de un caballo y una trompeta de guerra. Esta actitud no sorprendió a los españoles y ni siquiera intentaron perseguirlo. Después de una larga cabalgata, Lautaro conto su historia a los loncos (lideres) indígenas.  Al principio surgió la natural sospecha de que era un espía español pero pronto se gano el favor de su pueblo, gracias a su buena oratoria.  Lautaro  asumió el mando militar y comenzó la profesionalización de su numeroso pero desordenado ejército.  Él conocía mucho sobre el arte militar debido a su crianza y aprovecho cada uno de sus conocimientos. Lautaro enseño a sus soldados a cabalgar, disciplinamiento, formaciones defensivas contra la caballería enemiga y tácticas de emboscada además creo grupos de espías. El disciplinamiento de su ejército incluía la jerarquización y el reemplazo del ataque masivo por una nueva táctica. El toqui conocía a la perfección las debilidades de sus  tropas y las supo subsanar.

Meses después, el joven toqui tendría su gran prueba de fuego enfrentándose a su antiguo líder, Pedro de Valdivia.  Los espías le habían informado que el  gobernador de Chile se dirigía al fuerte de Tucapel. La fortificación se ubicaba naturalmente en una elevación del terreno y estaba rodeado de bosques.  Era el lugar perfecto para presentar batalla. Lautaro engaño al líder de los refuerzos de Valdivia para que no acuda a su encuentro y después destruyo el fuerte.  Las tropas araucanas contaban con 6000 personas mientras los españoles tenían 50 soldados rasos y alrededor de 2500 yanaconas. El 25 de Diciembre de 1553, Valdivia llego hasta la ubicación del fuerte, no había recibido un solo ataque indio durante su viaje y esto lo extrañaba bastante. Decidió  establecer su campamento allí y esperar refuerzos.  En ese momento, sonó una trompeta a lo lejos y las tropas araucanas atacaron desde los bosques. Valdivia ordeno a sus distraídos soldados como pudo y resistió el embate indio. Otro sonido de trompeta marco la retirada indígena pero un nuevo contingente ataco. La situación se repitió varias veces y las cansadas tropas hispanas estaban perdiendo muchos hombres. El propio Lautaro asesto el golpe definitivo cuando ataco por un flanco produciendo el desbande. La retirada fue desastrosa, los pantanos atascaron a los pocos jinetes que habían logrado sobrevivir, entre ellos Valdivia. Los araucanos sufrieron 2000 bajas pero acabaron con todos los soldados enemigos. El final exacto del español es dudoso aunque posiblemente fue torturado y ejecutado. El cráneo de Valdivia fue tomado como trofeo.



Después de varias semanas de celebración, nuevos clanes araucanos se sumaron a Lautaro que logro reunir aproximadamente 10.000 hombres que avanzaron hacia la principal ciudad española de la zona, Concepción.  Francisco de Villagra había asumido la gobernación interina e iba a su encuentro con 150 jinetes, 20 arcabuceros, alrededor de 1000 yanaconas y 6 cañones. En la mañana del 24 de Febrero de 1554 se produjeron algunas escaramuzas.  La batalla definitiva fue en una planicie cortada a la derecha por un precipicio y a la derecha por espesos bosques. Lautaro repitió su táctica y entre los arboles aparecieron miles de mapuches con un grito ensordecedor.  En el atardecer de ese día la lucha aun continuaba. Villagra había sido capturado en el fragor de la batalla pero sus soldados pudieron salvarlo. Cuando la artillería cayo, el general español decidió la retirada pero sus tropas se encontraban acorraladas contra el precipicio. Sin embargo Villagra logro romper las líneas araucanas y huyo junto a un reducido grupo de sus hombres, el resto pereció.  La victoria estaba asegurada pero 2000 indígenas habían muerto. Las fiestas posteriores dieron el tiempo suficiente a los europeos para evacuar Concepción. A principios de 1555 la despoblada ciudad fue saqueada y destruida. En sus restos, Lautaro pronuncia una memorable frase: “Yo soy Lautaro, que acabé con los españoles; yo soy el que los derroté en Tucapel y en la cuesta. Yo maté a Valdivia, y puse en huida a Villagrán. Yo les maté sus soldados; yo abrasé la ciudad de Concepción”. En los meses siguientes, la hambruna y la epidemia comenzaron a afectar a los araucanos. Los españoles aprovecharon la situación para  repoblar y guarnecer Concepción. Pero a fines de ese año, el toqui consiguió tomarla y destruirla a través de un hábil engaño,  simulo tener muchos menos soldados e incito a sus enemigos a presentar batalla en campo abierto.

A pesar de sus increíbles victorias, Lautaro no consiguió el apoyo de todos los loncos para su campaña contra Santiago, el corazón del poderío español en Chile. El araucano emprendió su camino hacia el norte con un reducido ejército pero confiaba que podría reclutar aliados aunque tuviera que obligarlos. Después de pequeños encuentros con las tropas hispanas, estableció su campamento cerca del Río Teno a mediados de 1556. Los soldados al mando de Pedro de Villagra, primo de Francisco, atacaron el emplazamiento pero fueron rechazados. Las bajas mapuches fueron casi totales y Lautaro decidió retroceder a reforzarse. Después de reunir miles de hombres, el toqui maltrato a sus nuevos aliados y en su mayoría lo abandonaron. Con sus tropas restantes estableció una fortificación a orillas del Rio Mataquito. Sus ex aliados fueron a decirle su ubicación a Francisco de Villagra que se dirigía hacia el Sur con 120 soldados y varios cientos de yanaconas.  En el amanecer del 30 de Abril de 1557, Villagra tenía todo listo para lanzar su ataque sorpresa. El desconcierto fue total ante la ofensiva española. Lautaro murió cuando salía de su hogar de un lanzazo. Su muerte significo la huida de los indios aliados pero los araucanos continuaron su resistencia. Horas después cientos de indígenas y yanaconas yacían en el campo de batalla pero solo unos pocos españoles habían caído. La cabeza de Lautaro fue exhibida en Santiago como símbolo de la victoria sin embargo sus tácticas perduraron en su pueblo que logro evitar mucho tiempo más la conquista aunque ningún líder posterior tuvo un genio militar similar.



Finalizo con un fragmento del poema épico “La Araucana” escrito por Alonso de Arcilla que participo en las batallas mencionadas como soldado español:

“Cosas diré también harto notables
de gente que a ningún rey obedecen,
temerarias empresas memorables
que celebrarse con razón merecen,
raras industrias términos loables
que más los españoles engrandecen
pues no es el vencedor más estimado
de aquello en que el vencido es reputado.”

La revolución de Espartaco

Escrito por intentodeobjetividad 21-01-2013 en General. Comentarios (0)
Lógicamente la rebelión de Espartaco en el corazón de la República Romana es más recordada que la revolución haitiana a pesar que termino en fracaso. Es innegable que ambas fueron épicas, comparten una esencia común donde oprimidos luchan contra sus opresores en inferioridad de condiciones pero triunfando, en el caso haitiano, o perdiendo honorablemente como sucedió en el romano.



En el siglo I A.C. Tracia que era un aliado de Roma y debía proveer tropas a su ejército, uno de esos soldados era Espartaco nacido en el año 109 A.C.  El tracio se desempeño como auxiliar en las legiones donde logro mejorar su estilo de lucha y aprender las tácticas latinas. Posteriormente deserto pero fue capturado y reducido a esclavo, obligado a trabajar en unas canteras de yeso. Su destino cambio cuando sus excelentes aptitudes físicas llamaron la atención del reclutador de gladiadores Léntulo Batiato que lo llevo a su escuela ubicada cerca de la ciudad romana Capua.

Espartaco sobresalió como un gran luchador logrando sobrevivir diversos enfrentamientos.  Él anhelaba su libertad y en el año 73 A.C.  junto a los galos Crixo y Enomao planeo una fuga donde alrededor de 70 gladiadores huyeron.  Afortunadamente pudieron interceptar un transporte de armas  y armaduras que se dirigía a la escuela de gladiadores. Después derrotaron a una pequeña fuerza romana enviada para capturarlos donde obtuvieron verdadero armamento romano. Rápidamente varios esclavos fugitivos se sumaron a las filas de los gladiadores. Los rebeldes se refugiaron en el Monte Vesubio, su modo de supervivencia era el saqueo a aldeas cercanas.



Italia no disponía de legiones porque estas estaban en Iberia reprimiendo la rebelión de Quinto Sertorio y en el Reino del Ponto donde enfrentaban a su rey Mitrídates VI. Esta situación no preocupo a los romanos que consideraban a la rebelión como una de las tantas que sucedían infructuosamente. Tres mil milicianos al mando del pretor Cayo Claudio Glabro fueron enviados al Monte Vesubio para asediar el campamento rebelde. Glabro subestimo a Espartaco porque ni siquiera fortifico su campamento que fue emplazado en la base del Vesubio. El tracio aprovecho la oscuridad de la noche y junto a sus soldados descendió con cuerdas desde las alturas del volcán Vesubio. La confusión reino en el emplazamiento romano donde murieron casi todos sus integrantes aunque su líder logro huir. Una segunda expedición romana corrió la misma suerte. Los esclavos aumentaron en número llegando a los 70 mil hombres.  

El gladiador rebelde aprovecho el invierno para disciplinar, entrenar y equipar sus tropas además de intentar afianzar su liderazgo. El radio de acción de los saqueos aumento ampliamente durante los cuales muchos dueños de esclavos eran asesinados. En la primavera del 72 A.C. las tropas abandonaron sus campamentos y se movilizaron al Norte para abandonar Italia. Espartaco planeaba huir a través del norte a tierras bárbaras para obtener la libertad de sus hombres. Como buen general sabia que sus aguerridos soldados poco podrían hacer contra todo el poderío de Roma, la derrota era solo cuestión de tiempo. El galo Crixo se separo de las filas rebeldes junto a alrededor de 30 mil hombres porque no compartía esa idea, ellos querían permanecer en Italia  y completar la venganza contra sus opresores.



El Senado Romano envió a dos legiones consulares a cargo de Léntulo y Gelio. Crixo fue derrotado y murió en batalla pero Espartaco logro increiblemente derrotar a ambas legiones. El terror se adueño de los corazones romanos, si la rebelión se extendía por los demás territorios seria imparable. Esclavos de toda la península itálica se sumaron al ejército de Espartaco supliendo la partida de Crixo. Los rebeldes continuaban avanzando hacia el norte italiano a través de los Montes Apeninos y evadiendo hábilmente a los romanos.  En el valle del Po, el cónsul  Craso Longino lo esperaba con un ejército aunque poco pudo hacer contra Espartaco. Ya no había obstáculo para la huida a tierras no romanas pero los esclavos envalentonados por tantas victorias quisieron volver al Sur y tomar la mismísima Roma. El tracio nunca abandonaría sus tropas. Tuvo que obedecer la decisión de su ejército incluso sabiendo que la capital romana era inexpugnable.  



La tarea de eliminar la rebelión fue encargada al pretor Craso, el romano más rico, que rápidamente acepto la tarea. Dirigía a 50 mil soldados romanos desmoralizados por las victorias rebeldes. En el 71 A.C. los seguidores de Espartaco avanzaban hacia Roma y Craso dividió sus tropas en dos grupos: el principal era dirigido por él  y el secundario era comandado por su ayudante Mummio. La idea de Craso era resistir el embate rebelde y contraatacar cuando sus refuerzos destrocen la retaguardia enemiga. Mummio ataco impetuosamente creyendo que podría solo pero fue derrotado por Espartaco. Craso restableció la disciplina de su ejército cuando ordeno matar a uno de cada diez desertores y, a pesar de la derrota de su ayudante, logro forzar el avance hacia el Sur de las tropas rebeldes.

Después de recorrer Campania, los esclavos rebeldes llegaron a Calabria donde Espartaco tuvo la idea de transportar parte de sus tropas a la isla de Sicilia  para  que comiencen una rebelión allí. Si conseguía su objetivo podría recibir refuerzos terrestres para derrotar a Craso o refuerzos navales para refugiarse edn la isla. Para cumplir este plan, Espartaco pacto con los piratas de Cilicia  que lo traicionaron después de cobrar su pago. Los rebeldes se encontraban en el pueblo Regio, posicionado en el extremo suroeste de Italia. Craso creo fortificaciones que se extendían de mar a mar en el istmo para forzar la rendición del tracio. La adversidad dividió a las filas  rebeldes y unos 30 mil hombres dirigidos por  Casto y Gaúnico lo abandonaron pero fueron derrotados por Craso poco después cuando intentaban huir cruzando las montañas. Espartaco demostró una vez su soberbia habilidad cuando rememoro una táctica que uso el cartaginés Anibal Barca. En la noche uso decenas de vacas disfrazadas como soldados para concentrar las tropas romanas en una zona de la fortificación mientras sus soldados atacaron masivamente por otra parte. Los rebeldes logaron evadir el cerco romano y llegaron a  Lucania.

Las legiones victoriosas de Cneo Pompeyo habían llegado desde Iberia y avanzaron hacia el Sur.  Lúculo, terrateniente macedonio, recibió la orden de desembarcar en Brindisi para atacar por el Este. Craso, enfurecido por su humillación y de compartir la victoria sobre los rebeldes, se movilizo rápidamente desde el Sur. Las tres fuerzas romanas contabilizaban 20 legiones, cerca de 120 mil hombres. Los rebeldes en poco tiempo estarían totalmente rodeados. Los seguidores del tracio se movieron al Este para intentar  cruzar el Mar Adriatico. Grecia e Iliria eran destinos donde podrían extender su rebelión o fugarse fácilmente,  sin embargo era imposible esta idea porque no contaba con barcos para transportar sus tropas. Poco después Espartaco se entero que Lúculo ya había desembarcado en Brindisi. Sin alternativas, los esclavos retrocedieron y se enfrentaron con Craso.



En el valle del Rio Silario se libro la última batalla de la llamada Tercera Guerra Servil. Los ejércitos eran similares en número, alrededor de 40 mil hombres, pero la diferencia radicaba en el displinamiento y armamento que poseían los romanos aunque el genio militar del tracio era inmenso. Cuando se sentían los vientos de guerra, Espartaco mató a su caballo y dijo "si venzo, no me faltara otro; si soy vencido, no lo necesitaré". Estaba dispuesto a luchar como un rebelde más aunque eso significara morir.  Craso tomo la iniciativa y ataco el campamento rebelde que estaba emplazado en una ladera. Los romanos mostraron rápidamente su superioridad en el combate cuerpo a cuerpo. Espartaco ataco masivamente un flanco pero fue repelido, como último intento trato personalmente de matar a Craso pero fue rodeado y asesinado. Los rebeldes continuaron luchando fieramente aunque finalmente rompieron filas. Murieron más de 30 mil esclavos y fueron capturados 6 mil, solo unos pocos pudieron fugarse. Las bajas romanas  resultaron mínimas, unos mil hombres. Los prisioneros fueron crucificados a lo largo de la Vía Apia desde Roma hasta Capua para demostrar el castigo que les esperaba a los que osaran rebelarse.



Craso tuvo que compartir su victoria con Pompeyo ya que este ultimo habia derrotado una pequeña fuerza rebelde remanente. El destino le tenia reservado un horrible destino al romano mas rico. Veinte años despues, en las lejanas tierras partas encontro su final cuando llevaba a la perdicion a un enorme ejercito romano. Despues de ser capturado, el avaro Craso fue obligado a morir bebiendo oro liquido.

Finalmente la gran revolución fue sofocada pero la economía italiana quedo destrozada, la perdida de mano de obra perjudico principalmente la agricultura. Por miedo a nuevas revueltas, las condiciones de vida de los esclavos mejoro progresivamente .Muchos fueron liberados, otros formaron parte del sistema de colonato donde recibían una parcela de tierra a cambio de parte de su cosecha.

Reivindiquemos a Espartaco como uno de los grandes generales de la historia, con simples esclavos y gladiadores pobremente armados logro derrotar en diferentes ocasiones al por entonces más poderoso ejército del planeta, las legiones romanas.  Su ejemplo de lucha es tan poderoso que llega hasta nuestros días, casi 2100 años después de esa gran gesta.