Intento de Objetividad

El Soñador (cuento fantastico propio)

Esta una reversion de un cuento que escribi hace el año pasado. Disfrutenlo.



El Soñador:

Las tierras del actual México fueron habitadas por multitud de pueblos indígenas. Los principales eran aztecas en el centro geográfico y mayas en el sur.  Tenebrosos relatos se transmitían de generación en generación entre las familias mexicas y la llegada del yugo español oscureció aun más estas leyendas. Cuando transcurrió esta historia, ya pasaron varios siglos desde la dominación hispana aunque sus resabios son aun visibles física y espiritualmente.

La llegada de un arqueólogo español al pueblo Mictlantecuhtli  conmociono a sus habitantes que convivían como si el tiempo no hubiera transcurrido. La vida del europeo estaba llegando a su ocaso después de haber recorrido innumerables sitios aunque sin descubrir nada de suma importancia. La visita a Mictlantecuhtli  sería el corolario de su larga carrera. En varios meses de inspección no descubrió ni un mínimo indicio que lo impulsara a iniciar una excavación más profunda.  Su voluntad estaba a punto de doblegarse pero una resplandeciente mañana encontró las ruinas de un antiquísimo pueblo. Allí, como si la diosa de la fortuna le hubiera sonreído, encontró un viejo papiro con letras  totalmente claras.  El valor de un hallazgo así era incalculable. El español se dedico durante incansables horas a traducirlo. Cuando lo hizo, la noche ya había dominado al cielo y decidió quedarse acampando cerca de las ruinas. Junto a una improvisada fogata leyó:

“Quiero dejar registro  del raro suceso que ocurre en mi pueblo que muchos consideran un castigo divino. Usualmente se lo llama  el “Soñador” pero ¿Quién o qué es el Soñador? Lo desconocemos, solo sabemos los efectos que produce en sus víctimas. Su ataque es  durante un profundo sueño donde muestra una situación que podría haber ocurrido realmente o que efectivamente sucedió pero de una forma distinta. Es un sueño corto, solo cuando el soñante recupera su lucidez total evidencia que el hecho es falso  e incluso allí le queda margen de duda. Este sueño inducido puede ser de distinta índole por ende puede provocar diferentes tipos de sentimientos en quien lo sufre. Principalmente los sentimientos buscados por el Soñador son los oscuros como el miedo, la angustia, la melancolía o la maldad. El ataque se ejecuta cada vez con más frecuencia y cada vez es más real y horrendo La línea entre ficción y realidad se hace tan fina que cuesta mucho diferenciar una de la otra. Cuando ya no es posible hacerlo, un manto de locura cae sobre la presa del demonio. Esto les sucede indistintamente a varios de nuestros habitantes. “El Soñador” ataca a los mejores y a los peores por igual y el número de afectados crece exponencialmente.  Nuestro pueblo parece estar condenado.

Recientemente llegaron seres parecidos a hombres pero blancos como la cal y revestido en una brillante coraza, montados sobre enormes perros. Nosotros creíamos que eran enviados de nuestro Dios, que algún día llegarían por Oriente, y los recibimos de una forma muy amable. Ellos repentinamente comenzaron a atacar a cualquiera que se les interpusiera en su camino hacia nuestro templo. Parecían invencibles. Con sus ligeras pero letales armas desgarraban las carnes de nuestros bravos guerreros como si fueran papel. Mientras escribo estas líneas, la salvaje y desigual lucha continúa en las calles y los impíos se acercan a nuestras reliquias sagradas. En solo cuestión de tiempo, nos mataran a todos y no quiero que mi pueblo quede profundamente envuelto en el olvido o… ¿en la locura?”


Cuando el español termino de leer, un voraz viento aparto al preciado papiro de sus manos. Quiso ir a buscarlo pero una repentina tormenta lo forzó a meterse a su carpa. Durmió allí pensando que su máximo sueño se cumpliría. Él quería quedar en la historia, no ser uno más.  Cuando despertó, las oscuras nubes de la noche anterior habían desparecido junto a sus increíbles hallazgos arqueológicos.

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